jueves, 1 de diciembre de 2016

Tiburones hambrientos que comen papel

En el cole hay veces que pasan cosas súper raras, el otro día, (cuando digo el otro día me refiero a hace 6 meses), preparé una actividad para el taller de arte semanal, como material tenia un folio A3 y unas fotos de tiburones (estábamos trabajando el mar), y cuando se lo fui a presentar a los niños, faltaba un agujero en la hoja, tal que así:


Así que estuvimos debatiendo  los niños y yo qué podía haber pasado con la hoja y salieron ideas como...

- El tiburón tenía hambre y se zampó la hoja
- Estaba en el fondo del mar y quería salir
- Se equivoco pensando que era un pez
- Y otras ideas que no me acuerdo muy bien 

Cada uno inventó su historia, pero todos tenían claro que el tiburón estaba en el mar (sino se hubiese muerto sin agua Miss Espejo), así que tocaba crear el mar a partir de distintas tonalidades de azules. Y por último cada uno colocó al tiburón donde le pareció más adecuado.

Pd: esta actividad está inspirada en una que hizo Marta de Marta345 que a su vez está inspirada en otra de Elena de Regalimsdecolors, si pincháis en el nombre del blog os llevará a las entradas, y ya os podéis quedar por ahí un rato (pero luego volved al mío , porque sus blog son molones molones. 

Y el resultado fue este:
















Y vosotros, ¿qué pensáis que pasó con el agujero? ;) 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Mi experiencia trabajando en una escuela Montessori en Inglaterra y de la formación como Asistente Montessori 3-6 AMI II


Seguimos con la continuación de mi experiencia trabajando en un cole Montessori. Como ya os conté en la entrada anterior hay muchas cosas que aprendí durante esos meses, que me gustaron y que quiero llevarme a mi aula.

Algunas son...
  • El cuidado por el ambiente. Los colores de las paredes son cálidos, no están sobrecargadas con imágenes infantiles o dibujos animados sino que son bellas, hay cuadros que muestran imágenes de la realidad y eso crea un ambiente relajado y calmado.
  • Los muebles son de madera y a medida de los niños. Todo el material se ordena por áreas y los materiales se clasifican de menor a mayor dificultad.  
  • La autonomía que se consigue en las aulas Montessori es una maravilla, los niños son capaces de vestirse solos, de decidir cómo emplear su tiempo,  qué trabajar, ellos se sirven la comida, al tener niños de 3 a 6 años los mayores ayudan a los pequeños... Los niños son capaces de hacer cosas inimaginables, sólo necesitan el apoyo, el tiempo y nuestra confianza. 
  • El cuidado por el material es una pasada. Los adultos respetan el material, lo cuidan y eso se transmite a los niños que demuestran un respeto y cuidado incredible.
  • Los materiales son auto-correctivos donde es el niño quien se da cuenta de si hay un error sin la presencia de un adulto.
  • Se confía en los niños para que usen elementos reales y no hay plástico, hay vasos de cristal (adecuados al tamaño de sus manos), cuchillos (con punta redondeada), agujas para coser, fregonas…
  • Se acompaña al niño, no se interrumpe su actividad y  no se enseña nada a los niños que ellos puedan descubrir por sí mismo.
  • Se valora el proceso más que el resultado final, y se fomenta que sea el niño el que valore su propia actividad y su actitud evitando alabarles constantemente (el muy bien, buen chico, me encanta,,,).
  • El tono con el que se habla a los niños es muy tranquilo, calmado y nunca se grita ( a no ser que corra en peligro la vida de los niños), el tono es firme pero con cariño.
  • Los niños sienten curiosidad por las actividades más cotidianas, por ello se fomentan actividades como trasvases de agua, judías, lavar los platos o los cristales, lavar calcetines, coser, cuidar el entorno, las plantas...
  • Todo se trabaja con las manos, desde el punto de vista manipulativo y no existen las "fichas".
  • Se desarrollan los sentidos, así encontramos actividades que desarrollan el olfato, el oído, la vista, el tacto, gusto...
  • Los niños están en la misma aula desde los 3-6 años.
  • El patio tenía recursos muy sencillos pero increíblemente útiles para el desarrollo social, motor, creativo de los niños (aunque no tenían mi querida cocina de barro), al no tener tantos "juguetes" los niños buscaban simbolismos con objetos de la naturaleza.  


Estas son las cosas que yo he vivido y me han gustado, no quiere decir que solo existan en los colegios Montessori de hecho estoy segura de que existen en muchos centros y eso es lo bueno. Un centro no tiene que seguir 100% una metodología, podemos adaptar varias, coger lo que nos guste y hacer nuestra propia pedagogía rica y variada. Ahora contadme, ¿qué es lo que más os gusta de Montessori? ¿y lo que menos?. 


sábado, 22 de octubre de 2016

Mi experiencia trabajando en una escuela Montessori en Inglaterra y de la formación como Asistente Montessori 3-6 AMI I

En la entrada de hoy (que dividiré en dos para que no se haga muy larga) os cuento mi experiencia trabajando en una escuela Montessori en Inglaterra y mi opinión sobre la formación que realicé de Asistente Montessori por AMI Londres. 


Empezamos… 

Mientras yo estaba trabajando en mi primera escuela infantil, mi compi de piso Cris trabajaba en una escuela Montessori. Yo le hacía muchas preguntas sobre cómo era la escuela, la metodología, las actividades que hacían y siempre me quedaba con el gusanillo y la envidia de poder vivirlo día a día. Al cabo de unos meses me comentó que estaban buscando a una persona para trabajar en la clase de 2’5-5 años. Ella me advirtió que era un trabajo muy duro, pero yo  entré a trabajar y duré 2 meses jaja. Me arrepiento, NO. 

En la escuela había niños de 0-5 años, estaba la clase de 2 meses a 1 año, 1-2’5 años y la mía de 2’5-5 años. Era la escuela más preciosa del mundo, rodeada de jardines, con bosque propio,  cabras, gallinas, conejos  y lo más importante ecológica y sostenible. Era un sueño esa escuela. Lo que no fue un sueño fue trabajar ahí. Yo soy maestra de infantil,  en aquella época no tenía formación Montessori, por lo que mis tareas diarias eran muy aburridas, poner lavadoras, doblar ropa, colocar la vajilla, poner jabón en los botecitos de los niños, poner la mesa, recoger la mesa. El único momento en el que estaba con los niños era cuando me tocaba baño y vigilaba patio. 

Yo me tomé esos dos meses para observar lo que pasaba en clase, conocer una escuela Montessori, cómo se relacionaban las guías con los niños, los niños entre sí, tocar los materiales, sentarme con ellas a ver alguna presentación y sobretodo para hacer preguntas, muchas preguntas a mis compañeras.  

Me enteré que justo en Londres en la Asociacion Maria Montessori Institute (AMI) iba a empezar el curso de asistente, así que deje la escuela y ese mes me dediqué a estudiar. Me arrepiento de haber estudiado el curso? No. Lo recomiendo? No sabría que decir. ..

Aprendí mucho, la sensibilidad, la delicadeza, el cuidado por el material, por el ambiente preparado, por observar al niño, no interrumpir, acompañar… fue un mes de grandes conocimientos, pero nos estamos volviendo locos.  

Montessori está de moda, todo  se dice que es Montessori, los padres quieren escuelas Montessori, charlas Montessori, los coles se anuncian como Montessori cuando la mitad no lo son, nos inventamos cosas Montessori el bote de la calma (justo por  este recurso pregunté en el curso y la profe no tenía ni idea de el, no los había escuchado nunca y no, no eran invento de María, cosa que no quita que sea un recurso maravilloso que funciona, pero no, no lo llamemos Montessorianos). 
Viví situaciones en el curso que no me gustaron. Nos enseñaron a usar algunos materiales, y al preguntar por otros o al querer ampliar cierta información la respuesta era siempre la misma: haz el curso de 13.000 euros y te lo contaremos, y claro, señora, no, no tengo 13.000 euros para gastarme en un curso Montessori, con lo cual me toco buscar las respuestas por mi cuenta (en youtube tenéis explicaciones geniales de los materiales, y gratis). 

Con todo esto no,  día de hoy no odio el método Montessori, hay muchos aspectos que no me gustan, por eso creo que la escuela ideal tiene que combinar varias pedagogías, seleccionar aquello con lo que estés de acuerdo, que creas y  veas que interesa y funciona a tus alumnos, pero una pedagogía que no ha cambiado  y que no admite cambio desde hace 100 años no es mi pedagogía perfecta. Esto no quita que haya cosas que me gusten, otras que me encanten.  


Así que en la siguiente entrada os cuento después de esta experiencia que es aquello que me llevo a mi aula futura ( ya aprovecho y os cuento que he vuelto a Madrid)  ya no soy una aventurera por Inglaterra, pero poco a poco intentaré ir terminando las entradas pendientes que tengo de mi época de lluvias constantes ;)  

domingo, 4 de septiembre de 2016

Los 4 imprescindibles que todo patio tiene que tener.

Hoy vuelvo a la carga con el blog terminando las entradas pendientes que tenía de mi época Inglesa ;)

Como ya sabéis (y sino pinchad aquí que os cuento mi pasión por los patios de los coles ingleses) en UK el patio no es un lugar secundario que pasa desapercibido y al que no se presta atención, sino que al contrario, por currículum, el patio es un ambiente de aprendizaje más, todas las áreas de aprendizaje tienen que estar presentes en el patio y es algo a lo que se da una importancia tremenda.

En mis tareas diarias estaba la de la colocación del patio cada mañana, mi compi y yo teníamos 20 minutos diarios para preparar material, colocar los juguetes y recursos que se habían planeado esa semana, ya que cada semana se planificaba algo nuevo.

Pero a lo largo de 8 meses he ido fijándome en qué actividades y recursos han funcionado, cuáles son los que han triunfado día tras día, con cuáles los niños han sido felices y con cuáles han jugado 2 minutos y han acabado tirados y rotos en el suelo (si os entra curiosidad decime y hago una entrada con aquello que no merece la pena invertir para el patio).  Casualmente todos los recursos que han sido un éxito son los que manteníamos fijos en el patio, los que son open-ended es decir, con final abierto, que desarrollan la creatividad de los niños y qué podían usar con fines diferentes día tras día.

Así que hoy os traigo un listado con los 4 materiales que no deben faltar en un patio de educación infantil. Muchos de ellos ya están presentes en los coles españoles, otros son muy baratos y alguno que merecen un cambio de mirada hacia el jugo libre y con materiales naturales, así que allá vamos…
  1.  Algo para trepar, saltar y deslizarse.  En mi caso teníamos unas trepaderas muy chulas con aire natural donde siempre había niños trepando, columpiándose, saltando. Unas estructuras metálicas junto con bancos, toboganes y colchonetas formaban un conjunto estupendo para los más inquietos. Además cada día se formaban recorridos distintos y los niños los cambiaban a su antojo.



  2.  Arena, arena y arena. Un buen arenero (o un suelo con arena) con palas, cubos, rastrillos  no puede faltar en ningún cole. Este es fácil ;)



  3. Mi querida cocina de barro. Los días que más he visto disfrutar a los niños han sido los días que ha helado, que por suerte (o desgracia) días con heladas en invierno no han faltado jaja. Jugar con el hielo, el agua de los charcos, palos, piedras y flores para hacer pociones, comiditas o simplemente guarrear es uno de los juegos preferidos de cualquier niño. Como veis la cocina de mi cole no era gran cosa, se puede hacer fácilmente con unos pallets, un fregadero viejo, unas cacerolas, sartenes y cucharas y listo!!! Diversión para rato. Esta idea se puede poner en cualquier esquina del patio y con donaciones familiares se monta en un momento!!!




  4. Bloques de construcción tamaño XXL. Si hubiese podido me hubiese dedicado todo el día a sentarme cerca de los niños y observar cómo construían con los bloques de madera y cajas de plástico. Me maravillaba! Es una pena que no tenga fotos de las construcciones que hacían porque eran una pasada. En mi patio teníamos un área muy cool de construcciones. Había bloques de madera de varios tamaños y formas y cajas de plástico de esas  donde los bares guarda las bebidas embotelladas. La forma económica que se me ocurre es comprar un listón de madera largo y grueso en las tiendas de bricolaje y cortarlas en diferentes longitudes. Se puede buscar una zona del patio cubierta para almacenar los listones y apilarlos y cubrirlos con una lona si no queremos que se mojen. Otros materiales que se me ocurren para la zona de construcciones son telas grandes con pinzas para construir cabañas, casas…Con eso os aseguro que hay diversión y pequeños arquitectos para rato. 







Y aquí mis 4 imprescindibles para un patio genial. He decidido sacar el número 5 que eran bicis, que aunque a todos los niños les encantaba el montar en  bici y patinete, por su precio lo he descartado, pero pidiendo donaciones a las familias podrían ser otro punto que añadid a  la lista perfectamente.


Ahora os toca contarme qué os han parecido, cuáles hay en vuestro patio y si os animáis a incluir la cocina de barro o a poner bloques de construcción XXL contadme que estaré encantada de leeros!